Mientras un diario vasco aseguró haber recibido una llamada de un supuesto miembro de la ETA en la que desligaba a la organización terrorista de los ataques, millones de españoles marcharon en varias ciudades de España para repudiar los cruentos atentados.
En tanto, Gran Bretaña aumentó el nivel de alerta por temor a sufrir un atentado. Francia tomó una medida similar y reforzó la seguridad en el sur del país, donde también actúa el grupo terrorista vasco. Nueva York reforzó las medidas de seguridad en los trenes y subtes.
En una conferencia de prensa este viernes, el jefe del gobierno español, José María Aznar, informó que aún hay 408 personas hospitalizadas, 38 de ellas en estado de gravedad.
Aznar señaló que entre las víctimas, además de los españoles, hay un chileno, un cubano, tres peruanos, un ecuatoriano, dos hondureños, dos polacos, un ciudadano de Guinea Bissau, un marroquí y un colombiano. Además, dijo que su país dará la ciudadanía a los extranjeros que sufrieron el ataque.
Tras reiterar que no se descarta ninguna línea de investigación y que no hay diferencias entre terrorismos, el mandatario español convocó a los ciudadanos a acudir el viernes por la tarde a las manifestaciones.
En tanto, la Policía de Vallecas encontró en la mañana de este viernes otro artefacto explosivo, el decimotercero, que no había estallado en la red ferroviaria de Cercanías.Diez bombas de diez kilos, escondidas en mochilas, explotaron el jueves en plena hora pico en cuatro trenes de Madrid cuando se encontraban en distintas estaciones, en el peor atentado ocurrido en España hasta el momento y cuya autoría se está investigando.
Madrid y toda España amaneció de luto este viernes, en medio del dolor y el repudio por los muertos en las explosiones. Los españoles encendieron velas y colocaron flores en varias estaciones ferroviarias. Numerosas personas celebraron vigilias y manifestaciones espontáneas de protestas en Madrid, Bilbao, Vitoria, Barcelona y varias ciudades más del país.
Al mediodía, la población de todo el país observó varios minutos de silencio. La gente salió de las oficinas, negocios y bares hacia las calles para recordar a los muertos.
Mientras, los partidos políticos suspendieron la campaña electoral tras los ataques, varios líderes del mundo expresaron sus condenas por los ataques y se solidarizaron con el pueblo español.
El atentado ocurre exactamente dos años y medio después de los ataques contra las torres gemelas en Estados Unidos y es el más cruento en Europa desde que en 1988 estalló una bomba en un avión de PanAm sobre Lockerbie, Escocia, con saldo de 270 muertos.
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